Los Rehiletes y la Espiral: Día Mundial de la Paz 2010
“Entreteneos aquí con la esperanza.
El júbilo del día que vendrá
os germina
en los ojos como una luz reciente.
Pero ese día que vendrá no ha de venir: es éste.“
-Jaime Sabines
Por: Gonzalo Bustamante Moya, alumno de sexto de preparatoria del Colegio Vista Hermosa
Hoy, martes 21 de septiembre de 2010, una ola blanca revolcó al Colegio
Vista Hermosa en la mañana, guiada por una marea diáfana que inundó a sus
muros y a su gente. Era la enorme y poderosa marejada de la paz.
Todos los alumnos y el personal se vistieron de blanco para festejar el día
en que el mundo se une por completo para celebrar, enaltecer y batallar a favor de la paz.
Uno tras otro los estudiantes del Vista Hermosa, desde preescolar hasta preparatoria,
unieron sus manos para caminar hacia el verde campo que sería testigo de un hecho
singular: la unión de los rehiletes con promesas y la espiral.
Luego de oraciones elevadas al cielo y que los cantos del “yo mejor“ inundaran el
aire, los rehiletes, ayudados por el viento, empezaron a girar.
Comenzando por los más pequeños, los alumnos depositaron los rehiletes que se unieron
para girar al unísono en forma de espiral y así, mandar esa condena a aquellos que
pelean y sus felicitaciones a aquellos que buscan la vida pacífica que todos nos
merecemos. Los rehiletes blancos se formaron en la espiral que representa el infinito
y nuestro deseo de alcanzar esa paz universal y eterna que jamás acabe.
Dice el poeta Eduardo Lizalde que “de Caín en adelante, todo ha sido un mismo río de
sangre“ pero en este día mundial de la paz, hemos cambiado éste, en el Colegio Vista
Hermosa, por un río de esperanza, un río de fe, un río de paz. ¿Cómo? No sólo la comunidad
del colegio utilizó una vestimenta blanca y pura sino que nos comprometimos todos y cada
uno a intentar ser un Yo mejor: el Yo mejor que cambie lo que se vive en México y el mundo,
el Yo mejor que luche en contra de las injusticias, el Yo mejor que busque hablar en vez
de pelear, el Yo mejor que sea más tolerante, el Yo mejor que sea el espejo verdadero de la paz.
Hemos dejado un testimonio, una imagen imborrable, una palabra que permanece en el viento,
una espiral de rehiletes en donde, como piensa Octavio Paz, su vibración difunde en giros:
el movimiento no reposa.
Si Gandhi dice que no hay camino para la paz sino que la paz es el camino, hemos hecho
tangible ese paso, un camino de promesas y compromisos. El camino del Yo mejor, el camino
de unión, el camino de los rehiletes y la espiral.
La paz es algo que no debe de esperarse sino buscarse, es el tesoro al final de la lucha
y el fin último para que el ser humano pueda ser feliz y vivir libre. Pero, para alcanzarla,
tenemos que pensar, decir y, sobre todas las cosas, hacer. Buscar y promover la paz en todas
las personas, todos los lugares y todas las cosas. Si hacemos un cambio personal, por fin lo
lograremos. Y aquí, en el Vista Hermosa, lo afirmamos y lo hemos prometido pero, ahora,
vamos a hacerlo. Vamos en busca de la paz pues, como menciona Jaime Sabines en su poema,
no nos podemos quedar sentados esperando a que llegue el día de júbilo y de luz ya que
ese día no habrá de llegar jamás. ¿Por qué? Porque ese día ya llegó, es hoy, el día mundial de la paz.